¿Te das cuenta de la batalla que tenemos dentro nosotros mismos?

 

Sí, hablo en plural, porque cada uno libra o ha librado la suya. Si no es tu caso en este momento, al menos, sabe lo que es y te resulta familiar.

 

Es como si dentro de nosotros hubiera dos personajes y cada uno de ellos, te dice todo lo contrario. En relación a los hábitos, es curioso, hay una vocecita que te dice: “tienes que comer sano, no comas esto y sí aquello, beber menos alcohol, deja algo en el plato, eso engorda, como sigas comiendo así, no vas a adelgazar en la vida, tienes que hacer ejercicio, no deberías fumar tanto, debería dejar este trabajo que no me llena nada y terminar esta relación que ya no te conviene…. ”

 

Y por otro lado, está esa otra vocecita, que te dice: “no pasa nada, un día es un día, ¡total nos vamos a morir!, ¡para tres días que estamos aquí! ¿irme a andar/gimnasio ahora, con lo cansad@ que estoy?, si dejo de fumar me va a dar ansiedad, no voy a poder, si dejo a mi novi@ me quedaré sol@, no voy a encontrar a nadie….

 

Ufff…jajaja ¿te suena? ¿o solo me pasa a mí?

 

Hay un YO REAL, tú con todo lo que conlleva tu vida, tus hábitos, tu trabajo, tus kilos… Tu “YO” en este momento, que no te gusta, ¿te suena “Yo soy así”? y un YO IDEAL, ese yo imaginario en tu mente:  “Yo debería, querría ser así”.

 

Los dos “yoes”, son dos imágenes que has fabricado en tu mente y están en constante lucha. El primer yo, el REAL, te causa, en muchas ocasiones, insatisfacción, infelicidad y el segundo, el IDEAL, lo asocias a satisfacción, felicidad…( cuando esté delgad@ seré feliz, cuando tenga pareja, dinero, otro trabajo….)

 

Si observas, el conflicto está dentro de de ti, en tu mente, en tus pensamientos y que es la misma cosa, TÚ y solo TÚ. Esas partes en conflicto, son partes tuyas y a la vez ninguna eres tú, coexisten en tu cabeza, en tu presente porque tú alimentas ese conflicto y das vida con tu diálogo interior.

 

¿Qué incongruencia verdad? no quiero ser como soy ahora, en este momento, que por cierto es lo único que tengo y soy y quiero ser como no soy… vaya lío que tenemos dentro. ¡Qué peliculón!

 

¿Qué hay en el fondo? miedo (a no gustar, al rechazo, a la falta de aprobación o reconocimiento…), auto-rechazo. Y eso nos genera ansiedad, estrés, preocupación….somos nuestro mayor obstáculo para nuestro proceso de cambio.

 

Esto genera separación, aquí y ahora, hay una parte dentro de ti, enfadada, impotente… porque no le gusta lo que es, lo que tiene y quiere algo que no es, al menos en este momento. Quiere una realidad distinta.

 

En vez de estar constantemente en la queja, en la culpabilidad (sintiéndola o echándole la culpa a otros), en el modo víctima, en el ¿por qué yo? ¿por qué pasó o no pasó esto o aquello?…

 

¿Por qué no cambias la pregunta? y si a partir de ese momento te preguntas mejor: ¿Qué puedo aprender de todo esto? ¿cómo lo uso a mi favor? ¿qué puedo hacer HOY por mejorar? 

 

No te queda otra que ACEPTAR (TE), la única causa de tu sufrimiento es lo que no aceptas, no aceptar (te) es sufrir. Si no partes de la AUTO-ACEPTACIÓN y empiezas a estar en paz contigo mism@ y a dejar de luchar contigo, es muy complicado el cambio.

 

No existe un “TÚ MEJOR” que el eres en este instante presente, simplemente porque es el único que es y por eso es perfecto, tampoco luches contra lo que sientes ahora, también es perfecto.

 

Asumir tu experiencia presente como es y empezar a mirarte con otros ojos, con amor, respeto, aceptación, cariño… aprovecha tu realidad presente para hacer esa transformación interior.

 

¿Sabes la energía que gastas cada vez que te asocias con esas vocecitas interiores? ¿Cada vez que pretendes escapar de tu instante presente? Soltar solo es posible, si observas con consciencia y aceptas todo eso a lo que te resistes. Conviértete en observador de lo observado.

 

Si eres capaz, en esos momentos difíciles, donde te quedas atrapad@, anganchad@, secuestrado… de captar ese momento, es ahí, donde puedes abrirte a la experiencia, donde surge esa calma interna, ese simplemente “dejarse llevar, fluir y sentir”, sin rechazar, sin buscar nada. Solo eso, sentir, respirar , aceptar y sentir.

 

Es cuestión, de tomar una decisión ahora, ¿cómo quieres vivir a partir de ahora? tendríamos que agradecer el simple hecho de estar viv@ y existir. Creo que el AMOR y el AGRADECIMIENTO son la mejor medicina para todo. 

 

Si quieres resolver tu sufrimiento/malestar desde tus propios pensamientos, te seguirás metiendo en el bucle, ve más allá, solo observa(té), contempla tus pensamientos, como un observador imparcial, no te asocies a ellos, tú lo fabrica en tu mente. Párate y míralos sin juicios, sin críticas…cuando te disocias, y solo observas, te será más fácil empezar a cambiar ese diálogo interior.

 

Recuerda que la FELICIDAD está dentro de ti. Es una ACTITUD, es lo que eliges hacer, pensar, sentir… con lo que el mundo te ofrece, AHORA.

 

 ¿Y si te abres a vivir tu experiencia presente? ¿Desde dónde quieres vivir a partir de ahora, desde el AMOR o desde e miedo?

 

No puedes cambiar lo que te pasó (tu pasado) y el futuro (que no existe) no lo puedes acelerar para que llegue.

 

Acepta tu realidad hoy, como oportunidad de aprender, de crecer. Si no aceptas, no hay paz interior. Ocúpate de actuar donde estás (HOY) y donde estás haz lo máximo que puedas.

 

Pregúntate: ¿Qué puedo hacer hoy? y hoy solo, OCÚPATE DE HOY, vive, experimenta, siente … HOY. Ya te ocuparás mañana de tu mañana.

 

Hoy te invito a que observes tus pensamientos, sin juzgarte, solo observa (té), mira como te hablas, donde pones foco, qué te dices cuando te ves en los espejos, como te tratas…

 

¿Fácil? no, para nada es fácil, al menos para mí. ¿Posible?, sí…. cuestión de entrenamiento, eso sí, hay que entrenar cada día.

 

Feliz día, feliz semana, feliz comienzo mes, feliz vida…. ¡Quiérete mucho y mímate aún más!

 

Y porfi, comparte si te ha gustado y déjame tus comentarios.

 

Te mando un chute doble de energía.

May

 

***

PD. Te doy un truco que yo uso mucho y me pongo en el móvil, como recordatorio, en posit en mi mesita de trabajo…solo para recordarme estar en mi presente, con más presencia (valga la redundancia), es preguntarme varias veces al día: “¿Cómo estoy? y si siento malestar, pillo a “mi pepito grillo”, esa vocecita interior parlanchina, que está de nuevo, con “run run”, me paro y me digo: “¿Qué no estoy aceptando ahora?” y me centro en mi respiración y sensaciones corporales durante unos minutos y solo siento lo que siento, sin luchar, sin agarrarme o dejarme llevar por esos pensamientos.

 

Cuando tomo conciencia, paro, respiro y agradezco lo más básico, agradezco el simple hecho de estar viva, de tener un plato de comida para comer, una cama, ducha, mi familia… me digo May: ” hoy ocúpate de hoy, mañana ya veremos”, a mí me esa frase me ayudó mucho, creo que me la repetí cuando hice mi cambio a emprendedora, durante un año, cada mañana, fue mi mantra.

 

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